Hola xic@s;
hoy he tenido un día gris. Por mucho que brillara el sol y que casi llegamos a los 30 grados, me sentía gris. Una sensación extraña que me ha venido bien para escribir este post. No hay mal que por bien no venga.

Sentirse gris no es sentirse deprimido, pero tampoco animado. Es un estado de pérdida indefinido, una sensación de incertidumbre.

Los Hombres Grises aparecen en el libro de Michael Ende, Momo. Estos hombres son una metáfora de algo siniestro: quieren que la vida sea estéril, que no haya arte, ni imaginación y que ni se duerma. Buscan la uniformidad, que nada destaque.

El color gris es una mezcla de blanco y de negro pero no es ni lo uno ni lo otro, de ahí su neutralidad, su asociación a un color apagado. Sus connotaciones negativas son el miedo y la duda. Pero también las tiene positivas: es el color de la transición, la posibilidad de un cambio. La materia gris es inteligencia, experiencia. La sabiduría de las canas grises.

La ropa deportiva y las prendas de lana son mayoritariamente grises porque relaja y calma. Proporciona sensación de espacio. Es un buen color si simplemente se quiere dejar volar la imaginación.

Ni blanco ni negro, ni rechazo, ni aceptación. El gris es un color que se asocia a la duda pero a la vez a la sabiduría. Este próximo invierno será un color que veremos mucho. Tu decides cuándo ponértelo pero si nunca has asociado estados de ánimo a los colores que te pones, quizás ahora prestes atención a cuándo te vistes de gris.
Bss, xris